Las cicatrices profundas de acné son una de las secuelas cutáneas más difíciles de tratar. Alteran la textura, la firmeza y la armonía del rostro, afectando no solo a la piel, sino también a la confianza de quien las padece. Para dar respuesta a este desafío dermatológico, Cristina Galmiche, experta en salud cutánea y referente indiscutible en el tratamiento de pieles sensibles, reactivas y acneicas, presenta uno de sus protocolos más avanzados y eficaces: el tratamiento de cicatrices profundas con Venus Viva™, integrado en su inconfundible técnica manual.
Con más de 38 años de experiencia, Galmiche ha sido pionera en la incorporación de aparatología de última generación al cuidado facial, siempre combinada con su método manual depurativo y restaurador.
Esta visión híbrida —donde la precisión tecnológica se une a la sensibilidad terapéutica— le ha permitido desarrollar tratamientos altamente eficaces para patologías complejas como el acné y sus secuelas. “Una cicatriz de acné no desaparece sola. Necesita una intervención profunda, inteligente y controlada que active la regeneración del tejido desde la base. La tecnología es clave, pero la mano experta también lo es”, explica Cristina Galmiche.
Venus Viva™ + Técnica Manual Galmiche: regeneración profunda y segura
El corazón de este protocolo es Venus Viva™, un dispositivo mínimamente invasivo, premiado internacionalmente, que utiliza radiofrecuencia nanofraccional para crear microheridas térmicas controladas en la dermis. Este proceso activa de forma natural la reparación cutánea y la producción de colágeno y elastina, logrando resultados comparables al láser CO₂, pero con menos dolor y prácticamente sin tiempo de recuperación.
La diferencia está en la forma de aplicarlo. Antes de la tecnología, la piel es preparada mediante maniobras manuales de oxigenación y apertura del tejido, exclusivas de Galmiche, que mejoran la microcirculación y optimizan la receptividad de la piel a la radiofrecuencia, potenciando la regeneración posterior.
Así actúa el protocolo combinado:
Oxigenación manual artesanal: prepara el tejido, activa la circulación y favorece la reparación.
Radiofrecuencia nanofraccional Venus Viva™: crea microcanales que estimulan la regeneración celular.
Estimulación natural de colágeno y elastina: mejora firmeza, densidad y elasticidad.
Corrección visible de la textura: suaviza cicatrices profundas, marcas postacné, poros dilatados y discromías.
Los resultados son visibles desde la primera sesión: una piel más uniforme, lisa y rejuvenecida. Se trata de un tratamiento no invasivo, apto para todos los fototipos, con una recuperación mínima que permite retomar la rutina habitual en unas 24 horas.
“Mi sello está en la combinación: la mano y la máquina. La tecnología solo funciona de verdad cuando se aplica sobre una piel entendida, preparada y oxigenada. Venus Viva™ es un antes y un después para las pieles marcadas, no solo porque borra cicatrices, sino porque devuelve confianza, armonía y salud”, afirma la experta.
Un tratamiento que se posiciona como una alternativa segura, cómoda y altamente eficaz frente a técnicas más agresivas, y que confirma a Cristina Galmiche como una de las grandes referentes en regeneración cutánea avanzada.
El tratamiento de cicatrices profundas tiene un precio de 250€ por sesión y una duración de 60 minutos, está disponible en los centros médico-estéticos de Cristina Galmiche de Málaga, Madrid y Alcalá de Henares.